El Captagón, la droga de los terroristas. | CITA Saltar al contenido

ASISTENCIA 24H

PREGÚNTANOS

937 918 008

INFORMACIÓN: 937 918 008

LLAMADA GRATUITA

El Captagón, la droga de los terroristas.

El Captagón, conocido como la ‘droga de los yihadistas’, es un estimulante que genera ausencia de dolor y empatía y que por tanto deshumaniza. Por eso puede servir tan bien a quienes han de entrar en combate o buscan cometer un acto terrorista.

Se comenta que la tomaron los terroristas que provocaron el último atentado ocurrido en París y que los supervivientes del ataque describieron a los yihadistas como sujetos emocionalmente muy fríos, que mataban sin pestañear.

El Captagón está formado por una mezcla de anfetaminas (clorhidrato de fentilina) y cafeína que, consumida junto a otras sustancias, inhibe el dolor y la sensación de miedo, y además aumenta el sentimiento de fuerza absoluta.

A este respecto, sin embargo, la organización Energy Control ha publicado una nota de prensa aclarando que el consumo de este producto no va ligado imperativamente al yihadismo y que el captagón fue un fármaco creado en los años 60, utilizado para el tratamiento de la hiperactividad y la narcolepsia, y consumido en comprimidos.

La fenetilina, de acción estimulante, era el compuesto activo de este medicamento hasta que su producción fue prohibida en los años 80. Desde esta prohibición, los análisis realizados a decomisos de comprimidos de Captagón producidos ilegalmente han mostrado que están compuestos por combinaciones de anfetamina, metanfetamina y cafeína.

Por lo tanto, actualmente, Captagón es el nombre popular por el que se conocen los comprimidos de anfetamina con cafeína y nada tiene que ver con su origen (el nombre comercial de un fármaco). En España no se han detectado este tipo de comprimidos.


Por favor, prueba que eres humano seleccionando el casa.

Autor: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.

Entradas relacionadas

  • Categorías