Centro de tratamiento adicciones CITA – Todo lo perdí pero todo lo gané | CITA Saltar al contenido

ASISTENCIA 24H

PREGÚNTANOS

937 918 008

INFORMACIÓN: 937 918 008

LLAMADA GRATUITA

Centro de tratamiento adicciones CITA – Todo lo perdí pero todo lo gané

En el centro de tratamiento de adicciones CITA queremos compartir el testimonio de uno de nuestros pacientes.

Todo lo perdí. En menos de un año todo lo perdí. Perdí el amor de mi vida. Perdí mi trabajo y mi negocio. Perdí a mi hija. Perdí a mis amigos. Perdí mis ahorros. Perdí a mi familia. Después, durante siete años, fui vapuleado por el destino: demandas, denuncias, tribunales, banquillos, embargos, la enfermedad de mi hijo. Luché contra la incomprensión, la injusticia, el odio, la envidia, la revancha, el desconocimiento y la mediocridad. También me enfrenté a las calumnias y a las difamaciones y, como no, a los insultos, las humillaciones y los desprecios.

Pero todo lo gané. Sí, todo. Y lo que afirmo no es un contrasentido. La primera reacción a todo aquello fue lógicamente de rencor y odio. ¿Lógicamente? En realidad, si uno se detiene a pensar en estos sentimientos, lo único que conducen es a añadir más sufrimiento, si cabe, tanto a ti como a los que quieres. El rencor es como una planta que se hunde en la tierra y se pudre lentamente. Se ciega y se convierte en odio. Y éste te lleva al infierno en nada. El perdón, en cambio, sigue el orden natural, haciendo que la planta crezca hacia el exterior. Y al recibir la lluvia y el viento, se fortalece. Con el sol, se llena de vida y muestra toda su hermosura. El perdón, paulatinamente, se transforma en amor universal y es en ese momento cuando eres consciente de que todos los durísimos golpes que recibiste tuvieron una utilidad. Ahora soy fuerte, ahora estoy dispuesto a afrontar la vida. Ahora soy un hombre.


Por favor, prueba que eres humano seleccionando el taza.

Autor: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.

Entradas relacionadas

  • Categorías