Un día de alegría

alegriaHoy es un día de alegría, ya que he finalizado mi trabajo en CITA y ha llegado el momento de mi despedida. Me siento bastante seguro y creo que me van a ir bien las cosas.

Me siento emocionado ante la posibilidad de llevar una vida normal y, sobre todo, de poder tener una buena relación con mis padres.

He salido de CITA sin haber estado todo el tiempo que hubiese necesitado y sin haber trabajado algunos de mis defectos, y esto no me da mucha seguridad, pero creo que ese poquito que me falta puedo cambiarlo por mí mismo. Una de las cosas que aún debo corregir es mi mal genio. Tengo que ser capaz de hablar de las cosas que me parecen mal sin guardármelas y sin alterarme, ya que luego estos sentimientos se acumulan y se convierten en rabia, angustia y tristeza y me llevan a consumir.