Testimonio: Ayer me acordé de una cosa

Testimonio: Ayer me acordé de una cosa

Ayer me acordé de una cosa que me pasaba cuando iba a pillar coca para colocarme. Recuerdo el nerviosismo previo, la felicidad inmediata cuando la tenía en el bolsillo, y la tranquilidad cuando me metía la primera raya. Pero también recuerdo cuando se acababa y ya no tenía más dinero ni a nadie que me fiara. En esos momentos en los que se me pasaba el efecto y comenzaba el bajón, sentía una desesperación profunda, un vacío inmenso. Tenía ganas de tirarme por la ventana y acabar con toda esa angustia que me comía por dentro.

Ahora pienso en esos momentos y miro hacia mi interior para ver lo que siento en el presente, en el día a día con todas las dificultades que trae la vida. Lo que veo en mi interior son un montón de cosas útiles. Todas ellas forman un conjunto de herramientas que me ayudan a solucionar cualquier inconveniente que se presente. Pero lo más importante es que ahora, aunque sienta en ocasiones un vacío interior, éste ya no es tan profundo ni tan inquietante como aquél que sentía después de consumir. El vacío de ahora es más fácil de llenar con todo lo que soy. Ya no me da pánico, ya no le tengo miedo. Ahora, cuando lo siento, me dan más ganas de vivir.