A dos días de mi despedida

A dos días de mi despedida, siento que la tranquilidad me invade. En estos días que llevo en CITA he trabajado duramente para esclarecer mis miedos y poder seguir mi camino en la vida.

Por un lado, he vuelto a recuperar el optimismo, que es un sentimiento clave para poder seguir trabajando con mi psicóloga. Pero, por otro lado, me encuentro un poco perdido en el proceso de búsqueda de mis herramientas internas para poder afrontar con éxito los problemas. Sé que las tengo y, aunque ahora mismo no sé verlas, tengo la seguridad de que en un futuro próximo sabré encontrarlas y usarlas a mi favor. Sé que no puedo perder la sinceridad conmigo mismo y estoy dispuesto a volver a sentir y a vivir con madurez todas las emociones que la vida me depare.