¿Trozos de vida? (Cuento terapéutico)

gatHola a todos:

Soy Juanito. Esta vez sí voy a azuzar un poco a Juanjo. Él sigue con su muela voladora y sus demás achaques. El caso es que el tío es un bruto y aguanta y aguanta.

– ¿Qué tal, Juanjo?

– Bufff… Me duele todo.

– Pues yo te venía a proponer charlar de gratitud por las cosas que nos pasan. ¿Qué te parece?

– ¿Gratitud porque se me mueve una muela o por el constante dolor de cabeza que eso me produce? ¿O quizá por esas molestias articulares? ¿Estás de coña, no?

– No, amigo mío, no estoy de coña; de hecho, es en momentos como los que estás viviendo cuando la gratitud se hace indispensable.

– Mira Juanito, yo ya sé que eres raro y que sueles proponer cosas extrañas, pero esto ya es demasiado. ¿Cómo demonios voy a sentir gratitud de un modo sincero cuando me encuentro mal? Y lo que es más importante, ¿para qué esa gratitud? Y ¿para quién?

– Te contesto en orden inverso: ¿Para quién? Para la vida, ¡¡¡por supuesto!!!  ¿Para qué? Para reconciliarte con ella lo antes posible. ¿Cómo demonios? Ampliando tu mirada, no viendo sólo lo molesto sino haciendo una mirada completa.

– Intentando entenderte aumenta mi dolor de cabeza.

– Veamos pues con una metáfora:

ESCOGER TROZOS DE VIDA

Rufino Prefecto estudió oposiciones para un cargo de suma importancia: analista de las cosas separadas. Su labor consistía en estudiar las cosas que nos pasan ¡¡¡una por una!!!
El Sr. presidente, J.L. Ramirez Bambero, le solía llamar para analizar las situaciones delicadas, como, por ejemplo, eso de que unos gamberros desarrapados duerman acampados en Pza. Cataluña.

Rufino se disfrazaba de percusionista rasta y, cuando nadie le miraba, libreta en mano, apuntaba todo lo que ahí pasaba. Su informe decía así:

Unos trescientos jóvenes (muy raros) duermen gratis en la plaza. Se reúnen y hacen
asambleas (tampoco pagan por el espacio). Parecen pasárselo muy bien, por lo que
se deduce que están drogados. Además de dormir y vivir de gorra en la plaza, lanzan
todo tipo de improperios contra el Estado. El veredicto es sencillo: ¡¡¡Peligro!!!

El presidente Bambero preguntó a Rufino: Pero hacen cosas malas, ¿no? Seguro que orinan y defecan en la plaza. Incluso fornican unos con otros. ¡¡¡Marranos!!!

-Hombre yo no lo he visto -dijo Rufino, pero cosas raras como cantar, cogerse las manos, tocar tambores y cacerolas, e incluso clases de yoga. Eso si he visto.

-Ahá – dijo Bambero. Son una secta peligrosa, han ocupado la plaza y seguro que la están ensuciando. Llamaremos al equipo de limpieza…para que se queden a gusto (Je, je, je )
Y ahí fueron los mozos de marras, con unos mochos cortos y negros. También utilizaron una nueva tecnología de limpieza: limpiaban la plaza a pelotazos.

Pero los gamberros no sólo no se fueron, sino que más y más vinieron a apoyarles. Su grito se ensanchó y contagió a muchos otros sectarios desarrapados. ¡¡¡Serán vagos y gorrones!!!

Rufino asistió a una reunión de alto nivel donde se abordaba la cuestión de la revuelta. Ahí estaba el equipo del Sr. Bambero y también la oposición (que son unos tíos que andan al revés) También asistía la responsable de las fuerzas del orden, la Sra. Teresa Lojo (la que limpia)

Hicieron un amplio análisis del hecho de que esos jóvenes sin escrúpulos hubieran tomado la plaza, pero nada sacaron en claro. Entonces, a la secretaria del gabinete de crisis, la Sra. Deseo Topami, se le ocurrió llamar al hombre del tiempo para ver si un buen chaparrón…

El hombre del tiempo, Sr. Severo Chaparrón, resultó ser un analista también, como Rufino, pero con una diferencia: para saber si mañana iba a llover, el Sr. Chaparrón miraba los días anteriores.

Sorprendido, el Sr. Chaparrón pregunto a Rufino: Pero, para analizar un suceso, ¿tú no miras lo que pasó antes? ¿No es viendo completo un proceso que lo puedes entender?

Rufino contestó: A mi me pagan por analizar lo que pasa. ¿A quién le importa el por qué pasa? Además, lo pasado pasado está. ¡¡¡Lo importante es solventar!!!

-Es que yo, para saber si mañana lloverá, tengo que mirar los días anteriores y así comprender la evolución del clima; de otro modo, mi trabajo sería el de adivino, no el de meteorólogo – repuso Chaparrón.

El presidente Bambero (asustado de que todo se cayese) se dijo: Probar por probar, ¿por qué no? Y le encargó al hombre del tiempo un análisis de la situación como si del clima se tratase: Mire usted, señor Chaparrón, analíceme el tema de los gamberros como haría una predicción meteorológica.

El informe de Severo Chaparrón decía:

“Observando los acontecimientos previos a las acampadas, vemos lo siguiente: Los dirigentes de este país comentan constantemente que hay que apretarse el cinturón (claro que ellos no bajan de los 15.000€) Nos quitan los aparcamientos cambiándolos por parkings verdes y azules en la calle (claro que ellos tienen coche oficial, chófer y aparcamiento reservado). Nos dicen que hay que trabajar y ahorrar (claro que la mayoría de ellos no ha trabajado en su vida) Hablan de subir la edad de jubilación a los 70 años (claro que ellos tendrán sus enormes sueldos y demás chollos de modo vitalicio). Nos dicen que hay que estar informados (claro que ellos son los dueños de los medios de comunicación). Menos mal que, por lo menos, se preocupan de limpiar la plaza (claro que la limpian a hostias).

El presidente Bambero interrumpió al señor Chaparrón y dijo: Bueno, bueno. Entonces, ¿cuál es su análisis? ¿A qué conclusión llega usted?

-Pues mire, señor presidente. Ya que han sido tan amables de limpiar la plaza, me voy a pasar una temporada ahí con ellos. Si en algún lugar ha de salir el sol, será allá.

– Juanjo, no hay nada tan peligroso como mirar algo de un modo incompleto. Un trozo de verdad resulta ser una mentira. Sólo cuando vemos algo completo podemos extraer su esencia. Ahora estás cansado y dolorido, pero si abres la visión a todo lo vivido los últimos tiempos, verás un paisaje diferente. Es ahí donde entra la gratitud.

– ¿Quieres decir que, en vez de mirar el hecho de que no me siento bien estos días, mire todo el año para ver la composición completa?

– Exacto, amigo. Trata de recordar todo lo que este año ha sucedido y verás que cada cosa tiene que ver con las demás. Míralo con gratitud y con amor y descubrirás algo interesante: El bache de ahora es la continuación de la cima de ayer.

– Mmm, bueno, se intentará.

 


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