La nueva MDA y MDMA

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Hay una serie de psicodélicos sintéticos de la familia de las anfetaminas, que provienen de cambios químicos introducidos en la molécula anfetamina.

El MDA es el más viejo y mejor conocido de estos compuestos. Fue sintetizado por primera vez en Alemania en 1910, pero sus propiedades psicoactivas no se conocieron hasta mucho más tarde.

En dosis de 100 a 150 miligramos, produce sensación física y mental de bienestar. En la subcultura de la droga se la denomina ‘la droga del amor’ porque se cree que inspira sentimientos de amor entre las personas.

Al contrario que la mescalina, cambia verdaderamente las percepciones visuales. Aunque es un fuerte estimulante químicamente relacionado con las anfetaminas, quienes la toman dicen que les calma y produce relajación.

Algunas personas aseguran que les hace coordinar mejor los movimientos, les proporciona más energía y más eficiencia en sus actividades físicas. Al día siguiente de tomar MDA, el consumidor se siente por lo general perezoso y falto de energía.

Dosis altas pueden causar tensión muscular desagradable, especialmente en los músculos faciales y masticatorios.

Una droga más nueva, la MDMA (llamada comúnmente éxtasis), produce los mismos efectos generales que el MDA pero dura de cuatro a seis horas en lugar de osilar entre las diez y las doce. Debido a su menor duración, le exige menos esfuerzo al cuerpo y reduce la fatiga al día siguiente.

Ingerido por la boca en dosis razonables (125 miligramos) y en ambientes favorables, el MDMA rara vez causa malos viajes. Tiene gran reputación como estimulador de la empatía entre las personas y como ayuda en terapias. Se usa especialmente en discotecas en las que se pone música acid house.

Después de su aparición, el MDMA fue una droga no controlada durante varios años. Se hizo ilegal cuando algunos científicos sugirieron que podía causar daño permanente a ciertas células nerviosas del cerebro.

La combinación de cualquiera de estas dos drogas con alcohol u otros depresores aumenta el potencial de daño. Al igual que las drogas sexuales, estas dos drogas pueden aumentar el placer del tacto pero no interfieren en la erección o el orgasmo del hombre o la mujer. Se ha informado sobre algunos casos de dependencia de MDMA.