Las drogas y el trabajo

La droga es la principal causa de muerte en Estados Unidos entre los ciudadanos con menos de 50 años y provoca asimismo que la población laboral activa se reduzca. Este es uno de los principales motivos por el cual el tratamiento de adicciones esta cada vez más extendido por todo el mundo.

La tasa de participación laboral en EE UU rondaba en junio el 62,8% y se encuentra al nivel de los años 1970. Si del mercado laboral sale más gente de la que entra, el paro baja. En estos momentos se encuentra en el 4,4%.

A la pregunta de un senador de por qué había una gran discrepancia entre los puestos de trabajo vacantes y el ritmo actual de contratación, la respuesta fue que había que tener en cuenta varios factores: la dificultad para dar con aspirantes con la preparación adecuada para desempeñar sus funciones, que quienes están formados no se moviliza porque los salarios son bajos, el envejecimiento de la población y la llegada de la oleada de jubilaciones de la generación del baby-boom, el avance tecnológico o la deslocalización de empleos de clase media, y también la adicción de los jóvenes en edad de trabajar a los opiáceos.

Por un lado, el consumo de drogas provoca que los jóvenes abandonen sus estudios y no se formen; por otro, los adictos se apartan del mercado laboral; y, por último, debido al alto índice de suicidios por las depresiones y las muertes por sobredosis. Se trata de una epidemia que golpea especialmente a comunidades que ya sufren serios problemas económicos y que se sienten desplazadas.

Las estadísticas reflejan que, muchos jóvenes en edad de trabajar, no participan activamente en el mercado laboral por el consumo de medicamentos con receta y opiáceos. Es más, el incremento de muertes que se está observado es extremadamente insólito.

Se calcula que los opiáceos mataron el año pasado a cerca de 60.000 personas en EE UU. Las estadísticas más recientes indican que 1,3 millones de personas necesitaron asistencia médica en 2014, el doble que en 2005.