Envían Cocaína por correo en Galicia

centro de desintoxicacion

Las incautaciones de cocaína enviada por correo no han parado de crecer en Galicia desde 2009. En los últimos años, enviar cocaína por correo ha pasado a ser un negocio alternativo en la distribución de estupefacientes ante el tirón imparable del consumo y su elevado precio.

A diferencia del transporte marítimo, que inevitablemente está limitado a las localidades costeras, este otro tráfico de drogas aparece hasta en las comarcas del interior, donde la redes de distribución son igual de sólidas y bien organizadas.

Un ejemplo de ello es la aprehensión de dos kilos de cocaína que hizo la Unidad de Vigilancia Aduanera en 2016 tras interceptar cuatro envíos procedentes de Haití con destino a la localidad gallega de O Barco de Valdeorras (Ourense). La droga estaba valorada en 160.000 euros.

En abril y mayo de 2015, otros dos kilos de cocaína con destino a Santiago de Compostela fueron también descubiertos por los servicios aduaneros. La droga, valorada en 134.000 euros, venía oculta en tabletas de chocolate con los precintos falsificados de una famosa marca de Medellín (Colombia).

En este contexto, la mayor operación hasta la fecha contra los correos postales en Galicia se remonta a 2009, cuando cayó una red de traficantes colombianos de Cali que habían llegado a mover un promedio de 40 kilogramos de cocaína al mes empleando este método de transporte. La droga era luego distribuida desde Vigo y Ponteareas a otras comunidades autónomas.

El origen de estos envíos era Costa Rica. En este caso, la investigación policial constató que la red introducía semanalmente entre cinco y diez kilos de droga en paquetes postales en cuyo interior ocultaban unos 500 gramos de cocaína. El grupo utilizaba buzones postales vacíos que controlaban por medio de identidades falsas o robadas de recibos de la luz.

A esas direcciones postales llegaban los envíos de droga que eran retirados mediante justificantes falsificados. Varios de estos paquetes habían llegado a distintos puntos de Galicia y, el mismo día de su llegada, la droga era transportaba hasta Andalucía y Levante.