Energy Control: Cómo reducir daños

Energy Control: Cómo reducir daños

La Organización Energy Control: Cómo reducir daños

El mensaje tradicional de las políticas gubernamentales para abordar el problema de las drogas ha sido intentar evitar su consumo. Para prevenir los problemas derivados del consumo de drogas se ha considerado que lo mejor es que nadie las tome.

Pero muchos expertos consideran que esta guerra contra las drogas la hemos perdido. Conseguir droga es muy fácil hoy en día y con este modelo se mantienen, según denuncian los críticos, las organizaciones mafiosas de narcotráfico y se ha dejado un reguero de desigualdades económicas, corrupción, cárcel y muerte. Es por ello que muchas veces reclaman que la educación sobre drogas tiene que enfocarse al uso y no a la abstinencia.

En esta dirección, la organización Energy Control lleva años abordando el problema desde otro enfoque: si la gente va a seguir tomando drogas, como lleva haciendo desde los tiempos más remotos por motivos religiosos, espirituales o recreativos, que lo hagan al menos de la forma más segura y responsable, con toda la información disponible sobre qué se está tomando.

Estrategias de Gestión de Placeres y Riesgos

Lo llaman estrategias de Gestión de Placeres y Riesgos. Parten de la idea de que los programas sobre drogas basados en la abstinencia no solucionan muchas veces el problema, pero que, en cambio, los programas de reducción de riesgos en la heroína (intercambio de jeringuillas, metadona) o en el alcohol (promoción del consumo responsable), que no tienen como objetivo principal la abstinencia absoluta, consiguen reducir daños y, muchas veces. a partir de este punto de partida se pueden trabajar otros aspectos.

Energy Control: el análisis

Una de las actividades más conocidas de Energy Control es el análisis de la droga y la información sobre su uso en el propio lugar de consumo, labor que llevan a cabo voluntarios en festivales de música, sesiones de electrónica, clubs y discotecas. Su filosofía es que si los jóvenes no van a los centros de salud, ellos van donde están los jóvenes.

Otras de sus actividades son las intervenciones en el medio educativo, el asesoramiento a municipios, la investigación o el asesoramiento personal en sus sedes de Madrid, Barcelona, Mallorca y Andalucía o por Internet. Informamos sobre problemas de adicción (que no es el problema principal de las drogas recreativas), pero también sobre problemas legales y efectos secundarios. Por ejemplo, personas con diabetes que quieren informarse sobre los efectos que les puede causar cierta sustancia.

Como fuente de primera línea en el mercado de las drogas, en Energy Control recaban información privilegiada sobre la aparición de nuevas sustancias, aunque denuncian el revuelo mediático innecesario que se suele montar en torno a ellas. Las drogas más habituales son las de siempre: MDMA, anfetaminas o cocaína.

Composiciones según Energy Control

También toman nota de la aparición de adulterantes: la mayor parte no son tóxicos, como la cafeína o el paracetamol, pero también aparecen algunos problemáticos, como el antiparasitario Levamisol, presente en buena parte (entre el 30 y el 50%) de la cocaína que se vende en España y que, bajo consumo excesivo o en personas predispuestas, puede generar problemas en el sistema inmune o en la piel.

Otro fenómeno interesante es que las pastillas de éxtasis cada vez contienen más principio activo, el MDMA. Si hace 10 años llevaban en torno a 80 y 90 miligramos, ahora, en 2016-2017, pueden llevar entre 150 o 200, dosis que pueden resultar tóxicas. Ello se debe a diferentes motivos: ahora es más fácil sintetizar las pastillas, conseguir los precursores, y hay quienes buscar hacer la dosis más potente.

El consumo de drogas, por lo general, ocurre durante una etapa de la vida, en la juventud, y es una etapa que tarde o temprano acaba pasando. Uno de los objetivos de Energy Control es que durante esa etapa se haga un consumo responsable, libre e informado, para evitar que deje secuelas de por vida.