Buenos Aires echará a los policías que consuman drogas

Buenos Aires echará a los policías que consuman drogas

Buenos Aires echará a los policías que consuman drogas

Buenos Aires, la capital de Argentina, cuenta con un cuerpo policial de 93.000 efectivos, que a partir de unos meses, serán sometidos a pruebas toxicológicas que permitan determinar si son consumidores de drogas.

Las pruebas, que comenzarán dentro de tres meses, se harán por sorpresa y a través de un sorteo. Esta medida afectará inicialmente a los altos mandos, empezando por el ministro de Seguridad, los comisarios y todos los efectivos destinados al combate del narcotráfico.

Una fundación independiente, que coordinará su trabajo con Asuntos Internos de la policía, será la responsable de aplicar las pruebas y valorar los resultados.

Se trata de una medida que no tiene un objetivo punitorio sino rehabilitador y los casos positivos serán suspendidos el tiempo que dure el tratamiento. El ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, ha asegurado que los policías apartados del servicio seguirán cobrando su salario, aunque dejarán de inmediato de llevar un arma o conducir un coche patrulla. Para evitar que constituyan un peligro para sí mismos y para los demás.

Aunque las leyes argentinas no penan el consumo personal de drogas siempre que esa acción no perjudique a un tercero, los policías no están amparados por esa ley al tratarse de una fuerza pública armada y con responsabilidad sobre la vida de otros.

Actualmente, la policía de Buenos Aires tiene abiertos 300 sumarios por consumo de drogas. El caso reciente más emblemático fue cuando una agente de la policía grabó a su compañero esnifando cocaína dentro del coche patrulla.

Este plan forma parte de una ambiciosa estrategia de cambio de imagen de la policía Bonaerense, una fuerza que cada nuevo gobierno promete depurar. Para el Gobierno, se trata de garantizar a cada vecino que tiene una fuerza policía que los protege y que no está condicionado en sus decisiones por el consumo de drogas. Y si se detecta que un policía es miembro de una banda, será perseguido.

En este sentido, la gobernadora de Buenos Aires ha hecho también referencia a las mafias, haciendo mención a policías detenidos por enriquecimiento ilícito, con dinero obtenido de sobornos, del juego ilegal, la prostitución o el narcotráfico.