centro-desintoxicacion-cita

La cocaína mala y la buena literatura

Galaxia Gutemberg acaba de publicar Cocaína, de Daniel Jiménez, galardonado con el Premio Dos Passos a la primera novela. Cocaína narra el diario de un cocainómano durante un año (2013), en el que prácticamente toda su vida gira en torno al consumo: llamar al camello, hacer una raya, esnifar…

Por supuesto, no se trata de una novela que hable únicamente de droga, sino que es también un reflejo de todas las frustraciones por las que pasa la gente de la generación del autor, sean adictos o no. El protagonista vive inmerso en una continua frustración, acrecentada por el hecho de ver a amigos y conocidos triunfar laboralmente y formar una familia, mientras él no avanza en el abandono de su adicción a la cocaína ni consigue llevar a buen fin su otra adicción: la literatura.

El autor se refiere también en este texto autorreferencial al silencio social sobre el consumo masivo de esta droga: ‘Tenemos noticias cuando se incauta grandes alijos, pero normalmente no sabemos en qué medida circula la droga, sólo que se encuentra en los billetes o incluso en el agua de los ríos (…) Ni siquiera sabemos qué es lo que contiene realmente esa sustancia, ya que suele estar cortada con cafeína, medicamentos o laxantes. Es paradójico que esa falta de pureza, esa mala calidad, evite que los estragos que causa sean aún mayores’

Y aunque muchas veces en el mundo del arte y la cultura se tenga una postura complaciente con la droga, eso es algo que no ocurre con esta novela: ‘Yo obvio la parte romántica y me centro en esta tendencia autodestructiva, en el momento en el que la droga ya ni siquiera proporciona placer y se convierte en pura necesidad. Pero el consumo ha dejado de estar criminalizado y se ha socializado, lo que indica que algo marcha mal en la sociedad y en la mente de las personas’, escribe Daniel Jiménez.

 

 

 

Comparte en redes sociales      
Share

Tags: , , , ,