centro-desintoxicacion-cita

Clínicas CITA, centro de tratamiento de las adicciones: Sobre el tabaco, el alcohol y las drogas

Adicción al alcohol

El alcohólico ansía un mundo sin penas ni conflictos. El objetivo no es malo, lo malo es que el alcohólico trata de conseguirlo rehuyendo los conflictos y los problemas. Él no está dispuesto a encararse con la conflictividad de la vida y resolverla con el esfuerzo. Con el alcohol adormece sus conflictos y problemas. Generalmente, el alcohólico busca también el calor humano. El alcohol produce una especie de caricatura de humanidad al destruir las barreras y las inhibiciones, borra las diferencias sociales y provoca camaradería, a la que, claro está, falta profundidad y solidez. El alcohol es la tentativa de apaciguar el deseo de búsqueda de un mundo sano, feliz y amistoso. Todo lo que se oponga al ideal hay que ahogarlo en alcohol.

Adicción al tabaco

El hábito de fumar está relacionado con las vías respiratorias y los pulmones. La respiración tiene que ver sobre todo con la comunicación, el contacto y la libertad. Fumar es el intento de estimular y satisfacer este deseo. El cigarrillo es el substituto de la verdadera comunicación y la auténtica libertad. Y la publicidad de los cigarrillos apunta en esta dirección al mostrar imágenes relacionadas con este deseo.

Adicción a las drogas

El hachís (marihuana) tiene una temática similar a la del alcohol. El individuo huye de sus problemas y conflicto a un estado agradable. El hachís le quita las aristas duras a la vida y suaviza el contorno. Los desafíos desaparecen.

La cocaína tiene el efecto contrario. Mejora el rendimiento y por tanto puede proporcionar un mayor éxito, pero la droga no es más que el medio de aumentar artificialmente la fuerza creadora. La búsqueda de éxito es siempre búsqueda de amor.

La heroína permite dejar atrás definitivamente los problemas (y también las cosas que valen la pena) de este mundo.

Las drogas psicodélicas (LSD, mescalina, etc..) ofrecen el propósito, más o menos consciente, de realizar experiencias mentales y trascendentales. Pero el ser humano sólo tiene el derecho legítimo a aquello que conquista, por lo que suele ser muy difícil controlar el nuevo espacio mental que nos abren las drogas y no ser invadido por él. Todo lo que se consigue con las drogas se consigue también sin ellas, sólo que más despacio. Y la prisa acostumbra a ser un mal compañero de viaje.

Comparte en redes sociales      
Share

Tags: , , , ,