centro-desintoxicacion-dejar-las-drgoas

Los límites

Límites propios/internos

Los límites son esenciales para todos. Por límites entendemos el saber hasta dónde se puede llegar. Los límites nos ayudan a situarnos y nos hacen la vida más fácil porque, una vez puesto el límite, ya no nos tenemos que plantear si hacemos o no tal cosa, simplemente no podemos.

En el centro de desintoxicación, en relación a los límites, en el tema de las drogas es fundamental tener clara la importancia de los límites, ponerlos y respetarlos. Si un límite no se va a respetar es mejor no ponerlo, así no nos faltamos al respeto a nosotros mismos. Eso sí, entonces debes saber que ahí tendría que haber un límite y que no lo hay porque no estar dispuesto a respetarlo.

Respetar los límites supone, en muchas ocasiones, un esfuerzo de contención, de frustración, de control de impulsos. Si hay un ejercicio de pensar qué son los límites, para qué sirven, qué importancia se merecen, qué límite debo poner y dónde, ese esfuerzo de contención disminuye. Ya no hay lugar a esa lucha interna en la que te preguntas constantemente si debes o no, si puedes o no, ¿y si…?. Simplemente, no puedes porque ahí hay un límite. Seguramente habrás aceptado parte de la realidad.

En el centro de desintoxicación sabemos que los límites internos vienen determinados por los estímulos internos, que incluyen factores emocionales y físicos como la soledad, el aburrimiento, la ira, la frustración y el dolor físico.

Límites a los demás

Son los límites que vienen determinados por un estímulo externo (incluyen lugares, personas y cosas que estén relacionadas de alguna forma con la utilización de drogas).

Habitualmente, los procesos de recaída se inician con un estímulo que recuerda situaciones asociadas al consumo y que está relacionado con conductas de consumo.

Los factores de riesgo y las señales de alerta siempre surgen ANTES de que la persona consuma.

Señales internas/Indicadores/Alertas/Luces

Empezar a saltarse la planificación, aburrimiento, más ansiedad (comer más), más recuerdos de consumo, más sueños de consumo, más irritabilidad, más encontronazos (todo el mundo está mal), más nervioso, contactos peligrosos, no cumplir con obligaciones, no ir a trabajar, excusas, posponer terapias, autoengaño (todo va de maravilla), estar triste, estar eufórico,…

Algunas herramientas para poder controlar estos indicadores pueden ser: Planificar, evaluación-revisión de la planificación, registro (diario), objetivos, límites, terapeuta-visión objetiva.

Ejercicio:

Tras una revisión detallada de tus dificultades (haz un listado de aquello que identifiques), concreta en cada una de ellas los límites internos y/o externos que crees que debes ponerte. Concrétalo al máximo.

Por ejemplo:

Dificultad: Soledad

Límite externo: Compromiso (pedir ayuda. Quedar con alguien dos veces a la semana)

Límite interno: No justificarme cuando no acudo a un compromiso.

  • ¿Qué implica este límite?
  • ¿Qué consecuencia tendrá?
  • ¿Qué es lo que te costará más?
  • ¿Qué cosas vas a tener que dejar de hacer?
  • ¿Cómo repercutirá en los demás? ¿Y cómo te afectará a ti?
  • ¿Cómo te sentirás cuando respetes el límite?
  • ¿Qué implica no respetarlo?
Comparte en redes sociales      
Share

Tags: , , , ,